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Mostrando las entradas etiquetadas como Revista

Ir de pesca

    El mecanismo de trabajo que cada uno implementa es variado. Pescar en medio de la marejada parecería ser un despropósito, una inconveniencia. En principio es complicado, sí. Porque estamos acostumbrados a mirar las olas que sacuden y creemos que esas crestas van a hundir el bote y nos van a poner a nadar a la deriva. Debo decir que es posible, sí. Pero mi método, o mejor dicho mecanismo (¡escribir es el oficio!) es levantar la birome y descarnadamente llenar esos cuatro o cinco renglones. Estos son la red que contiene (no me animo a decir la otra palabra) a la idea que está dispersa en el  cardumen. Es que para hacerte con ella no tenés que declinar, no tenés que dudar. Y solo restará mantener el foco. Y no puedo más que parafrasear a Lai: la literatura es un microscopio o un gran telescopio.  Vas a tener que buscar espinas y limpiar, sí. Pero ahí va a estar. Este mecanismo artesanal supone que en estos cinco renglones subyace tu comida. A veces tenemos un po...

A la esperanza la usamos con fines siniestros

E s fundamental comprender el territorio al que nos conducen; es determinante visualizar e identificar cada uno de los diferentes códigos socioculturales y morales con los que se desenvuelve la habitual corriente del poder. Si hablamos de equidad y de la importancia del otro, nos tenemos que obligar a salir de lo conocido y dar estos primeros pasos. Un primer paso, es un primer paso. No se lo puede obviar si se pretende caminar. Menos que menos, correr. Aceptamos como norma a personas que proponen el vértigo como forma de vida. Profesar la No importancia de los inicios es una práctica mal intencionada. Pero sabemos que dichos inicios, los comienzos desde cero, proponen siempre la búsqueda y el conocimiento. Si no se desea lo nuevo, no se lo experimenta. Y solo se lo supone de manera intelectual. Y no es apropiado valorar lo que no se experimenta: opinar sobre lo que las sociedades requieren es siempre hipótesis, y distamos de querer ser sociedades equitativas. ...

El enojo del árbol

Desde los escalones de la pileta escucho la pelea del árbol altísimo de la vecina que se zamarrea como un loco. A veces me distrae; alguna vez dije que se tironea de los pelos hasta el cansancio como la persona que no se aguanta. Entonces, la calma.  Ayer fue mi cumpleaños; festejamos la sobrevivencia. Y ahora es la típica ventosa mañana de feriado en la que el mate continúa caliente.  Hay mascotas que no le temen al viento; los gatos, por ejemplo. El Pocho sí (perrito de mi madre). Es chiquito y el viento lo empuja hacia los costados. Desde entonces la cabeza se me llena de preguntas. Escuché a un actor decir que el pensamiento es tanto ilusorio como el causante de los padecimientos humanos. Es interesante. Gran parte de mí está de acuerdo. Pensaba en la posibilidad de que el pensamiento nos estuviese alejando del camino que deberíamos buscar. Si existe un propósito preponderante, estaríamos yendo en cualquier dirección. Es asombroso pensar a la Tierra como est...