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Sosiego / Refugio / Remanso - Laura Velázquez y Cristian Cano



Me duelen todos los huesos. Cada vez que pienso siquiera en sentarme a escribir las piernas me matan. Pero eso ahora no importa. Y es que no sé si quiero dejarme en ese mismo lugar de siempre, porque si nos proponemos ser dueños de todo trato de que la esfera sea perfecta. Es una protección nos sirve y tiene que darse así. Nos aísla. Debo reconocer que en este ensimismamiento los dolores ya no son más dolores y los remordimientos transforman en otra cosa, asi que mutan cuando comienzo a escribir y los vuelco sobre la página y los disfrazo con máscaras que algunas veces son risueñas y otras resultan amargas. Es mi forma para renunciar a ellos y poder seguir. A pesar del dolor inicial, consigo el exorcismo. Y es que me siento como esos muñecos a cuerda que, moviéndose como autómatas, chocan los platillos con esos brazos rígidos. Entonces intento recrear esa esfera que me devuelve a lo que soy.

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